GeopolÃtica Teletumierda - Syriana
Introducción
Hace cosa de un año o asà prometà que no volverÃa a ir al cine. Aún me despierto por la noche entre sudores, jadeos, rampas y sarpullidos acordándome de Oceans Twelve, Love actually o, que en paz descanse, Blade Trinity.
Hay una leyenda urbana que dice que si vas en coche de noche y te encuentras a una chica en una curva con un camisón blanco haciendo autoestop tienes que ignorarla, pues si la subes se sentará detrás y, si tienes una cinta o una cámara con una pelÃcula, sabe Dios lo que puede hacer con ella. Esto lo digo, por si lo lee alguien que tenÃa pensado hacer Syriana 2, que se abstenga de ir de noche con el coche, de coger a alguna chica o de vivir. Hay cosas que no tienen arreglo.
Hablemos de Syriana.
Argumento
La pelÃcula tiene un argumento sólido. George Clooney es un agente de la CIA encargado de hacer el trabajo sucio, matar moros que compran bombas y, eventualmente, matar más moros que puedan resultar ser perniciosos para la salud mundial. Matt Damon es un empresario que trabaja para una empresa suiza metida en el mundillo del petróleo, dedicada, principalmente, a maximizar los beneficios de las empresas petroleras. Y otro actor de color café con leche (que no suene racista, pero es un actor negro, pero muy blanqueado), con un padre de color negro auténtico, que es una especie de sicario de la abogacÃa que sorprende propios y extraños hablando con todo el mundo como si tuviera una enemistad constante con alguien que no sale en la pelÃcula. Entre todos hay un jaleo considerable, donde intervienen los reyes de Kazakhstan (o como se escriba), los directivos de dos empresas petrolÃferas que se quieren fusionar y algunos musulmanes de Irán.
Digo que tiene un argumento sólido porque seguramente lo tiene. No lo sé. Para saberlo necesitarÃa tener una ranura en la cabeza para poder meter un MemoryStick de 2 gigas pues no soy capaz de almacenar los centenares de nombres, tanto musulmanes como anglosajones, de toda la gente, de todas las empresas, sitios, situaciones, mascotas y tipos de ventiscas que se nombran.
Opinión
Como la pelÃcula tiene la pretensión de ser una narración de tres historias aparentemente inconexas pasadas por la minipimmer resulta, si cabe, más difÃcil discernir los pocos nombres que se pueda uno memorizar (yo, por lo general, no me se los nombres de los protagonistas de las pelÃculas; sólo recuerdo que Will Smith en "Independence Day" se llamaba Steve) a lo largo de las 2 horas de la pelÃcula. Ahora, quién vaya prevenido, podrÃa llevarse una libreta y empezar a tomar apuntes, pidiéndole al de atrás que te enfoque la libreta con una linterna.
El mejor trozo de la pelÃcula (quién no la haya visto que se salte este párrafo) es cuando un musulmán se va a inmolar contra una planta petrolÃfera. Y el director lo soluciona con un "bonito" plano de color blanco y no se ve ni explosión ni nada. Algo que un servidor, pecando de morboso, esperaba des de el principio de la pelÃcula. En la revista "CinemanÃa" lo describian como "poesÃa", yo lo describo como "timo".
Soy muy consciente que escribiendo estas lÃneas habrá quien me diga:
- Tu lo que pasa es que eres un inculto, un garrulo y un pordiosero que no te gusta pensar mientras ves una pelÃcula. Ves a que te desintoxiquen, drogadicto. Y dile a tus padres que te paguen una educación. ¡Bándalo!
Puede que su opinión no diste demasiado de la pura verdad, no obstante en mi defensa diré que entendà Abre los Ojos y Despertar a la primera... Y adiviné el asesino de Seven y el de Vidocq (y esto es totalmente cierto y hay gente que puede firmarlo).
A todo aquel que pueda pensar que no he entendido la pelÃcula o que soy un insensible le dedicaré estas lÃneas que siguen. La pelÃcula tiene una moraleja digna de un capÃtulo de los Lunis o Camera Café. Básicamente se resume en esto: los moros no son tan malos, se inmolan porque, básicamente, se mueren de hambre y hay cuatro aprovechados con mala hostia (que también se suelen morir de hambre); estos moros se mueren de hambre porque las corporaciones necesitan ganar mas y mas dinero a toda costa; estas corporaciones son tan poderosas que sus tentáculos llegan hasta las entrañas de la CIA, donde sus agentes tienen que ensuciarse las manos reventando a los moros que ponen frenos a las ganancias de éstas. Todo se entremezcla, donde al final (ojo si no has visto la pelÃcula) todos explotan menos los ejecutivos y los moros malos. Qué maravilla. Cuánta falta nos hacÃa ver una pelÃcula que explique todo esto, nuestras mentes inadaptadas pensaban que vivÃamos en el paÃs de la fantasÃa, en la calle del chocolate y el portal de la piruleta. Por cierto, pretendÃa ser sarcástico.
Los actores, los planos, la música... En fin, todo lo que sean añadidos están bastante bien. En ese sentido la pelÃcula está bien hecha.
Aquà acabarÃa mi opinión sobre la pelÃcula, pero añadiré un par de puntos más, que són algo sentimentales y pretenden darle color a la opinión.
¿Qué necesitas saber antes de ir a ver Syriana?
Leer el periódico durante los ultimos 150 años.
Ser de EEUU.
Ser de Syria.
Ser de Beirut.
Ser de Kazakstan.
Tener la carrera de economÃa, a poder ser doctorado en petroleografÃa o algo del estilo.
Ser de la CIA.
Cualquier base cultural respecto al tema puede ir bien, e incluso ser imprescindible.
¿Qué pasó en el cine cuando la vi yo?
Al cabo de una hora y media, cuando la pelÃcula parece que no ha empezado y no tiene intenciones de hacerlo la gente se preguntaba qué hacÃa allÃ. Resoplidos, murmullos y culos inquietos dejaban ver que se respiraba tensión en el ambiente. Un grupo de personas incluso se fue de la sala durante la pelÃcula. Yo, y un amigo con quién fui a ver la pelÃcula, no nos fuimos simplemente porque nos daba corte levantarnos y molestar a la gente, por contra solo podÃamos comentar lo decepcionante que era lo que veÃamos y sacar nuestras conclusiones: "¿Todo esto es por el petróleo, verdad?" "Pues ni idea..."
By Phanaguay
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