El Mocho
Cierto día decidí, después de oír miles de maravillosas maravillas, comprarme "El ocho". Y, resumiendo, no pude pasar de la mitad del libro.
Se que puedo, con esta opinión, generar muchos comentarios del estilo: "pues a mi me enganchó", "Se que no es un buen libro pero distrae", "vas de intelectual pero eres un payaso con aires de grandeza"... Siendo este último comentario el más acertado. No obstante me mantendré en mis trece y escribiré sobre lo que me ha aportado este libro: odio y más cinismo.
El argumento
El argumento es intragable, pasa por narrativa histórica lo que es mera invención. Junta en una misma época personajes que no llegaron a coexistir jamás. En todo momento piensas que lo bueno está por llegar y te pasas medio libro leyendo párrafos donde lo increíble está a la orden del día y el "escribo primero; pienso después" es una constante.
No se observa una linea argumental coherente, pues es todo una sucesión de hechos que, junto con una historia paralela igualmente intragable e inconexa, acaban convergiendo en las últimas páginas: qué emoción.
Los personajes
El mundo onírico de la autora es bonito. Las mujeres, en los años setenta, eran directivas de empresas de INFORMÁTICA con capacidad de plantar cara a un jefe de los de "soy jefe pero me sorprende el feminismo como si viera un mamut bailando kapoera". Y, por supuesto, si querían echar a una mujer de la empresa la mandaban a África, donde, des de luego, hay ordenadores y ecuanimidad de género.
Los personajes están carentes de originalidad y son estereotipos clónicos destinados a llenar los huecos que deja el cine. El coprotagonista varón es un "hombre-misterioso-sensible-asexual" presente en las fantasías andróginas de algún alma perdida.
En la historia paralela, dos niñas que van para monjas tienen un carácter más parecido al que se forja en la Quinta Avenida que en un monasterio de Francia. Tenemos a la monja casta y pura y a la marimacho-imposible-en-esa-época-y-menos-en-un-monasterio.
Conclusión
El libro, como entremés light no está mal. Yo, personalmente, pienso que es una novela de la cual no se saca nada en claro con un ritmo narrativo desigual, unos personajes mas planos que una tabla de planchar y un argumento que no por enredado es más espectacular. No lo recomiendo, aunque respeto al que le pueda gustar, pues para gustos los colores.
PD: Por si alguien lo hecha en falta, la autora antes de escribir el libro buscó la palabra "Ajedrez" en la Larousse y lo usó para aderezar la trama con el toque místico de "ese juego tan antiguo".
By Phanaguay
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