prejuicio

 

Diseño

Page history last edited by Anonymous 4 yrs ago

Espetec, ahora diseñado por Jordi Lavanda

 

Desde hace no muchos años, al menos antes no me enteraba, se está produciendo una metamorfosis en el mundo y que nos afecta a todos. Cuando caminamos tranquilamente por la calle, o simplemente cuando abrimos el armario de la cocina para coger una magdalena, podemos notar un leve cosquilleo en la punta de los dedos y las neuronas que nos indica que hay algo diferente y en cierto modo turbador.

De una manera totalmente kafkiana nos están cambiando nuestro mundo adaptándolo a las inclemencias del consumismo. Cuando tengo conciencia de ello se me revuelve el estómago y se me amontona la sangre en la punta de los dedos: algo que yo antes consideraba trivial, obvio e invariable me lo destrozan.

 

Me siento como si me hubieran metido en uno de esos videos que hacen con las plantas y que luego pasan a cámara rápida mientras todo sigue su curso y dices: “anda, el mundo de los bichos y las plantas es emocionante”, y, en realidad, lo que deberían hacer es darnos el mismo vídeo pero de cuando la palmemos y nos estemos pudriendo. Pero en mi video lo que se pudre es lo de alrededor, pero no de una manera obvia, sino de una manera espiritual e ideológica todo se pervierte con el toque de los modistos y los diseñadores.

Me da asco comerme un bombón de la caja roja cuando se que lo ha diseñado un BUJARRÓN *. Si me quiero comprar una consola de las llamadas de nueva generación y la ponga eo mi habitación y acaba rodeada de mierda al cabo de unos pocos días, me la tengo que comprar por narices con forma ahuevada, que parece el moco de un elefante, porque al ‘’comprador contemporáneo’’ no le pega con el deuvedé de dolche y gavana o el art cool de LG.

Evidentemente los ejemplos anteriores son demagógicos y poco relevantes, pero lo que no es extraño es que nadie se eche las manos a la cabeza cuando venga otro maricón * con el morro de decir que hace unos zapatos de diseño que valen 3000€, y que en la etiqueta dirá “Manolo’s”. Es momento de recordar, pues, una tira cómica de Pedro Vera donde Ortega y Pacheco crean una marca llamada Ortega y Pacheco’s que es ropa de mendigo reciclada, todo el mundo quiere tener algo de Ortega y Pacheco’s, porque los protagonistas se vanaglorian de tener un diseño francés y nadie se lo discute. La misma mierda de publicidad necesita el Sr. Manolo cuando en “sexo en nueva York” hay un capítulo en el que a las protagonistas se les moja el chocho solo de pensar de ir a comprarse uno de esos zapatos. Nada más que decir al respecto…

En el Forum 2004, al que no asistí, el cabrón que diseñó al Covi (no se como se escribe) diseñó los vasos, el precio de los cuales se abonaba cuando lo devolvías porque esa feria eran tan ecológicos que reciclaban. Pues bien, esa ocasión no se podía desperdiciar y la gente se dedicó a comprar los vasos, es decir, que no se molestaban a pedir la pasta porque como tenian en sus manos un truño, que parecía un tubo de escape retorcido, pero de diseño, pues ale, en casa necesito 3.

Todo esto sólo es un reflejo de lo que ya mencionó el desaparecido Jimmy_Pop en ”el mercadeo del arte”, viene un cualquiera, te caga un truño, te lo aplica a algo que has usado siempre y te cobra cuatro veces más. Y es que resulta que lo que acabas de adquirir, aunque no lo sabias antes de adquirirlo, es una crítica a la masacre de hereros por parte de los alemanes cuando colonizaban África, y te quedas con tu goma de borrar con forma de espiral cuadrada que te da hasta pena usarla porque, entre otras cosas, dudas entre usarla como tal o como estrella ninja ya que, quizás, si apuntas a la cabeza del diseñador, con suerte, le borras las ideas.

Como todo lo reprensible, podemos acabar compendiando, de nuevo, que todo esto es solo una idea más del consumismo atroz que se nos viene encima. Tenemos que gastar dinero para mantener la economía viento en popa, y para ello se van inventando siempre chorradas como esta siempre con la infalible premisa de que somos gilipollas. Si alguien tiene alguna duda que analice qué son las cosas que tienen éxito: operación triunfo, sexo en nueva York, el fútbol, los toros…

 

  • Nota: no tengo nada en contra de los homosexuales, pero el tono de la crítica requería una bestial perversión del lenguaje en pos de una más fácil comprensión del auténtico objetivo de la misma.

 

By Phanaguay

 

Corbach añade:

He disfrutado como un niño leyendo la opinión de Phan. Refleja todo lo que yo pienso, expresado de forma elegante pero contundente (exceptuando el lenguaje bestial y perverso, por supuesto). Aun así, aquí falta añadir algo que pienso que es importante: el tema de la manipulación. ¿Porqué una cosa absolutamente inútil nos despierta tanta avaricia? Por el simple hecho de que manipulan la información de tal manera que te hacen sentir que tienes una necesidad. Y de esta manipulación no se escapa NADIE, por mucho que se pretenda.

Hace unos años, la publicidad se basaba en encontrar las necesidades de la gente y hacer anuncios en función de esto. Ahora eso ya no importa. Lo que importa es saber crear una necesidad, hacer creer que un objeto es necesario para tí. Siemplemente por ser de "diseño" ya parece ser importante. La única conclusión lógica que se puede sacar de todo esto es que hoy en día no hace falta hacer las cosas bien, simplemente la gente tiene que creer que las haces bien, aunque en realidad lo que hagas tenga menos utilidad que un patinete en un ascensor.

¿Dónde va a parar un mundo en el que se desatienden las necesidades básicas de dos terceras partes de la población mundial, mientras que por otra parte se crean millones de necesidades nuevas y completamente ficticias para la gente más rica? Abajo el diseño, ¡es pura hipocresía!

 

By Corbach

Comments (0)

You don't have permission to comment on this page.