Buñuel y la mesa del Rey Salomón
Making off
Cuenta la leyenda que un domingo cualquiera estaba Carlos Saura desayunando como se suele hacer los domingos con el periódico esparramado por encima de la mesa y pasando páginas con una mano sosteniendo una pata de croissant mordida y empapada de café con leche con la otra. Buscando en los clasificados una sauna de fist-fucking descubrió por casualidad la sección de cultura al despistarse un momento con el croissant que estaba derramándole medio litro de café encima del batÃn. En la sección de cultura hablaban del año Dalà y del aniversario de la muerte de Federico GarcÃa Lorca a manos de una ONG pacifista y defensora de los derechos humanos. Luego, esperando hacer el eructito de la digestión del croissant le echó un vistazo al programa de la tele. Empezó buscando a ver si era verdad el rumor que le habÃa llegado de que un dia de aquella semana iban a dar "El desatascador y las solteras II", descubrió con enorme tristeza que no la daban en ninguna emisora pero en vez de ello descubrió que daban "El angel exterminador" de Buñuel en TV2 el miércoles a les 4 de la madrugada.
Bién! +pensó+ Éste Buñuel siempre fue un guarro, seguro que sale carne a base de bién en esta pelÃcula, yo no me lo pierdo.
Mas tarde empezó a tener hambre de nuevo y para evitar caer en la tentación de atacar una vez más el tarro de morro frito de cerdo se propuso coger papel y lapiz y no ceder a la tentación hasta que no saliera un argumento para hacer una pelÃcula. Primero pensó que podÃa hacer un thriller o una peli de fantasmas en plan "Los otros" pero luego pensó que era un tema demasiado superficial. Necesitaba algo profundo de verdad, algo que los crÃticos se cagasen encima al verlo del mar de conceptos que transmitiera pero no sabÃa por dónde empezar. De repente tuvo una idea genial: hablar de Fritz Lang. Fritz Lang era un tio inteligente que hacÃa pelÃculas en blanco y negro, un punto de partida perfecto. Apuntó Fritz Lang en un papel para que no se le olvidase y siguió buscando ideas. La euforia creativa era enorme y enseguida surgieron otros nombres geniales de personajes para la pelÃcula: Indiana Jones, Arévalo, Al Capone... Una vez completada la lista de ideas se dió cuenta que era necesario ordenarlas mÃnimamente para poderlas meter en un argumento válido para el cine español.
Elegir una linea argumental en el pasado habÃa sido muy fácil: se elegÃa un tema importante, por ejemplo "la guerra civil", y luego se cogÃa un hombre feo y salido que no parase de cagarla, una mujer ninfómana de tetas gordas y un tio aun mas feo y tonto que hiciese gracia, se agitaba durante unos minutos y salÃa "¡Ay Carmela!". No obstante hoy en dÃa habÃa mucho crÃtico maricón y ya no eran tios gordos suscritos a la playboy que iban a burdeos a ver El último tango en ParÃs, eso ponÃa mas dificiles las cosas: hacÃa falta inventar algo raro que les gustase.
Para hacer una cosa rara no hay nada mejor que improvisar. Eligió al azar un par de nombres de la lista que habÃa confeccionado: Fritz Lang y Indiana Jones (te ha tocado, pensó) y dijo: pues mira, del mismo modo que Indiana Jones buscaba el arca perdida y aprovechando que Fritz Lang era judÃo o lo parecÃa, el protagonista de la pelÃcula irá a buscar algun juguete arqueológico estúpido que salga en la biblia. Luego para elegir protagonista cogió los nombres que habÃa leÃdo en el periódico: Salvador DalÃ, Lorca y Buñuel (que además, según la enciclopedia Planeta, coincidÃa que eran contemporáneos y durante un tiempo fueron culo y mierda) y dijo: pues mira, el que se murió mas tarde resulta que está senil y recuerda como de jóvenes se fueron a buscar el templo maldito y se lo pasaron teta.
Se levantó de la mesa la mar de satisfecho: no sólo habÃa logrado un argumento para una pelÃcula que mezclara tantos tÃos cultos que nadie fuera capaz de tratarle de superficial sino que además no le harÃa falta saber absolutamente nada de ninguno de ellos porque tampoco tenÃa que ceñirse a su vida y la historia transcurrÃa en la imaginación senil de uno de ellos, de modo que cualquier desajuste con la realidad se podÃa imputar al delirio de un pobre viejo loco. Brillante.
Aquella misma mañana con el tarro de morro de cerdo bajo el brazo acabó de atar los últimos cabos para hacer la pelÃcula: llamó a un par de actores catalanes que mendigaban ofreciendose para actuar a cambio de comida y a su sobrinillo que habÃa hecho la FP de 3DStudioMax para que le hiciera cuatro efectos especiales para aliñarla y listo.
Satisfecho de sà mismo se tumbó en el sofá y liberó un par de cuescos viriles para celebrar su azaña.
El origen de mi rabia
Iba yo un dÃa sobrado de tiempo esperando el autobús de mi pueblo, que pasa cada hora, dando vueltas por el corte inglés y me detuve a mirar dvd's a ver qué encontraba. Descubrà en una estanterÃa una pelÃcula de la que nunca habÃa oÃdo hablar: "Buñuel y la mesa del Rey Salomón". El resumen de la pelÃcula me entusiasmó: una historia para una pelÃcula imaginada por Buñuel protagonizada por él mismo, Salvador Dalà y Federico GarcÃa Lorca en su juventud. Pensé muy inocentemente que si aquella pelÃcula estaba hecha en serio podÃa dar mucho de sà y las imágenes que aparecÃan en la caja me entusiasmaron (un niño vestido de marinerito levantando el mar como si fuera una sábana), además leà que le habÃan dado un Goya por los efectos especiales. La compré.
La compra de esta pelÃcula la recuerdo como el robo mas ruÃn que se me ha hecho desde el dÃa en que UPS me reclamó 50€ de impuestos por algo que valÃa menos (algún dia hablaré sobre ésto en el wiki >:C).
¿Qué tiene de mala la pelÃcula?
Bueno para mostrar el desequilibrio contaré antes qué tiene de bueno, siendo muy generoso:
- Los 10 segundos contados en que aparecen cuadros del dalà representados en vÃdeo merecen la pena de ver porque están francamente bien hechos (mucho mejor de ver que no el famoso Destino de Disney ¬¬), pero son 10 miserables segundos.
- El actor que hace de DalÃ, fÃsicamente da el pego y además hace bién el personaje a pesar de que el papel que le toca hacer es patético.
- Hay un momento que se oye la canción "Toma que toma" de Los Niños. Es divertida de cantar en voz alta.
Ahora lo malo:
- En conjunto el argumento es ridÃculo y no tiene ningún sentido. La hipotética alegorÃa que uno espera encontrar al valorar en conjunto la pelÃcula no aparece por ningún lado y si viéndola no se le encuentra sentido, una vez vista aun se le encuentra menos.
- Hay unos cuantos actores que clama al cielo ver lo mal que lo llegan a hacer: el gran wyoming haciendo de Buñuel de mayor es grotesco, Buñuel de joven da risa por no llorar y los extras son TAN BUENOS que parecen sacados del reparto de figurantes del Cor de la Ciutat.
- Ver como Pere Arquillué, actor pésimo que no sé como sobrevive le mete mano a una presunta mora mientras ésta le cuenta tonterÃas sobre la mesa del rey salomon es algo que sinceramente digo que soy incapaz de describir.
- Los protagonistas de la pelÃcula son personajes cuya trascendencia eclipsa tantÃsimo al director de la pelÃcula que al verla la sensación de estar presenciando una blasfémia llega a ser insoportable. El guión los presenta ridÃculos y sobrecargados de tópicos estúpidos: hay momentos en que recitan poemas sacados de contexto en voz alta y serios e incluso llegan a hacer broma con la picha del DalÃ. A menudo te imaginas el director sentado al lado de un espectador riéndose solo y haciéndole un codazo en plan "¿¡Has visto!?¡JA JA!" refiriéndose a alguna de las bromas absurdas que carecen por completo de sutileza y plagan la pelÃcula.
- La banda sonora llega a ser MOLESTA. ¿Parece imposible no? Probad de escuchar un crÃo que canta "Dicen que los pastores huelen a lana" en bucle infinito y me direis cuánto tiempo aguantais.
- Lo malo, además, es que esta pelÃcula en vez de distribuirse como el linux en cdroms gratis que te dan en el metro y que ni el 10% de la gente que los coge luego los usa, se haya podido proyectar en alguna sala de cine y además sea PERMITIDO legalmente venderla en una tienda sin advertir al inocente comprador que como yo es atraÃdo con el pretexto de ver una paja visual daliniana de que va a tirar el dinero comprando un trozo de plástico inútil.
Comentario final
Si Carlos Saura llega a leer ésto algún dÃa y se siente ofendido por lo que he dicho SEPA por consuelo suyo que yo aún me ofendà más al quemar miserablemente mi tiempo, mi dinero y de paso recursos naturales (energÃa eléctrica, matéria orgánica del papel, etc) en algo tan NECIO como esta pelÃcula.
by Jimmy_Pop
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